Pues sí, el paraíso exite, ¡y está en la tierra!
Felisa, una querida amiga de Israel, llegó en días pasados a México para dar unas conferencias sobre educación. No llegó sola. Trajo consigo un manojo de CDs a cual más de sabroso, con bellos recuerdos de su país. Uno de ellos siento la necesidad inmediata de compartir. Si no lo hago, reviento.
Se trata de un CD de Idan Raichel, joven compositor, arreglista e intérprete. Este mágico CD es parte del llamado “Proyecto con etíopes”, de su autoría. Sólo como ejemplo, escucha y elévate con la quinta pista, se llama Hinech Yafah, déjate llevar (http://www.idanraichelproject.com).
Conforme la escuchas sientes cómo vas ascendiendo hacia los cielos, acompañado de melancólicos coros cantados por seres humanos en lenguas que por extrañas, no dejan de ser dulces. Cada una de ellas despiertan en ti las más bellas sensaciones y emociones. No vas solo. Vuelas con cariñosa compañía. Subes, avanzas sobre una alfombra informe. Llegas sin adivinarlo a un lugar sin tiempo, sin igual. ¡Todo es gloria! Te convences de estar ahí, libre, transportado por esta música celeste que penetra y sale amorosamente por tus oídos.
Unos acordes tiernos de piano, a dúo con una lejana voz desde el horizonte y cargada de nostálgico deseo, te dicen que estás en el paraíso, que lo mereces ahora, estando en la tierra.
Bien, esa es mi interpretación sin saber hebreo o alguna de las lenguas de Etiopía. Los que saben esas lenguas, que nos digan lo que la letra, que debe ser hermosa, dice. Lo siento si no hay coincidencias. En todo caso, gracias a Felisa y a su amorosa familia, ya hemos estado en el Paraíso.
Miguel
Abril de 2006

Antonio dijo
La musica es el alimento del alma!.. de ser etnica es una pasada. Saludos
5 Mayo 2006 | 10:48 PM