La nieta X de mi suegra Vange, convertida a la religión Z y en plena campaña convertidora de quien se deje, se enteró de que la abuelita estaba aparentemente en sus últimas, por lo que se le acercó a prepararla para la muerte. Le fue hablando con suavidad, tranquilizándola, como médium que nos contacta con el futuro haciéndonos ver el camino para llegar a él. Cuando lo consideró oportuno, entrecerrando los párpados, aderezó su voz con tentador eco, el más adecuado para ese transe tan difícil, repitiéndole: sigue la luz, sigue la luz……La abuelita Vange, con sus ojos cerrados percibió las intenciones de la encaminadora, y abriéndolos sorpresivamente expresó con toda autoridad: ¡qué putas voy a andar siguiendo la luz! ¡Síguela tú, que yo quiero vivir!.....
Miguel
Abril de 2006