Varias de mis sobrinas tanquianeras, si no es que la mayoría, son de armas tomar. Más de una ha resuelto con su fuerza los embates de maridos o pretendientes que se han pasado de la mano con ellas. Otras además de eso, saben emplear estrategias de disuasión preventiva, que les aseguro en caso de que no funcionen, las llevarán a entrar en guerra con quienes les ofendan. Va una de esas estrategias.
Z, platicando de lo que haría en caso de que su yerno golpeara a su hija, le advirtió: si golpeas a mi hija lo peor no será que ella se divorcie de ti. ¡Soy yo la que me voy a divorciar de ti y no habrá quién me pare para darte en la madre!
Inteligente, se lo dijo cuando ya estaban casados. Luego se preguntan por qué hay maridos disfuncionales.
De ahí el uso frecuente del dicho “mejor de aquí huyó y no aquí quedó”.

Miguel
Abril de 2006