Los diablos andan sueltos, y los chinos.....libres
Susana salió hoy a Tanquián a cuidar a mi suegrita Vange. Como ustedes han de suponer, al partir nos dio a Ere y a mí unas recomendaciones que no nos explicamos por qué insistió en ellas: tienden sus camas, lavan los platos y que no se acumulen en el secaplatos, tiren la basura, y otras más por el estilo que juramos íbamos a seguir. Siempre he creído que encargarlas se debe a meros prejuicios de las esposas y madres.
Es de noche y antes de acostarme, con sorna Ere me dice: “tiendes tu cama mañana que te levantes. Puede que mi mamá haya dejado alguna cámara de Google Earth y nos esté monitoreando desde Tanquián, pues anda muy metida en las nuevas tecnologías”. Volteo por si las dudas hacia las esquinas de los techos y para mi precario confort, confirmo que no hay tales.
Le argumento a Ere: a las camas y colchones les sirve ventilarse, por eso no hay necesidad de tenderlas todos los días. No sólo eso, si se ha de destender la cama a la noche, ¿para qué tenderla en la mañana? Más aún, ¿quién la va a ver destendida? Por último, si me acusas tú, te acuso yo, así que mejor callemos los dos y digamos a su regreso que diariamente las tendimos. Eso la hará sentirse muy bien.
Al menos esas reflexiones a mí me hicieron sentir muy bien.
Ya para acostarme, me pregunto: ¿y si se entera? Empiezo a revolotearme intranquilo en la cama y entre vuelta y vuelta, considero la posibilidad de tenderla mañana. Con esa sincera idea podré dormir esta noche.
Mañana decidiré, en caso de que me acuerde, si vale el esfuerzo tenderla.
Miguel, 1 de Noviembre de 2006

neto dijo
JAJAJJAJAJA no tiene madre la ere, no tiene madre!!!
esta genial apaaaaaaaaaaa
gracias por compartir estas historias!!
neto
13 Marzo 2007 | 12:36 AM